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Vitico dio su último imparable hace 35 años

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Fue en la parte baja del séptimo inning, frente a lanzamiento del relevista derecho estadounidense Nate Snell, de los Tiburones de La Guaira, soltó petardo hacia el centerfield, para llevar al plato a Jesús Alfaro, quien corría en la antesala, y coronar rally de tres rayitas, con las cuales los Leones del Caracas animaron a sus parciales al acercarse en el score del desafío que terminaron perdiendo 6 anotaciones por 4

A la edad de 47 años, en su trigésima campaña en la LVBP, Víctor Davalillo certificó su título como el mejor bateador de la historia del beisbol profesional venezolano, al disparar el hit número 1.505 de su carrera, cifra que a 35 temporadas de haber sido cosechada, luce inalcanzable para cualquier artillero activo y por estrenarse en el circuito.

El viernes 11 de enero de 1987, en función de emergente por Omar Vizquel, campocorto y octavo bate de la formación ofensiva del mánager Bill Plummer, Vitico despachó el último indiscutible de su brillantísima trayectoria en la pelota criolla.

Fue en la parte baja del séptimo inning, frente a lanzamiento del relevista derecho estadounidense Nate Snell, de los Tiburones de La Guaira, soltó petardo hacia el centerfield, para llevar al plato a Jesús Alfaro, quien corría en la antesala, y coronar rally de tres rayitas, con las cuales los Leones del Caracas animaron a sus parciales al acercarse en el score del desafío que terminaron perdiendo 6 anotaciones por 4.

1.505 cohetes en 1.281 juegos Entre el primer hit que consiguió hace poco más de 64 años en octubre de 1957 y el último que ligó contra Snell, en el mencionado encuentro ante los litoralenses en el parque de la UCV, transcurrieron 29 años dos meses y 13 días y mil 281 juegos de ronda eliminatoria en los que regó los imparables así con cada uno de los tres elencos en los que militó: con Caracas (1957-75 y 1986-87) empalmó 1.025 indiscutibles, con los ligaditos de Portuguesa en el certamen 1975-76 dio 33 y con los Tigres de Aragua (1976-86) despachó 445.

Treinta y siete días antes de su último imparable en eliminatoria, el 5 de diciembre de 1986, Davalillo acaparó los titulares de los medios al convertirse en el primer y único artillero con millar y medio de imparables.

Ese día alineó como designado y sexto bate en encuentro contra Magallanes en el parque de la UCV. En su quinta y última visita al plato de la jornada, en el cierre del octavo inning, frente al relevista zurdo Félix León, en cuenta de tres bolas y dos strikes, soltó línea por encima de la cabeza del inicialista Wolfgang Ramos, para sumar el histórico indiscutible.

Entre otros numerosos registros que mantiene Davalillo en nuestra pelota, están su promedio vitalicio de .325 y cuatro títulos de campeón bate, todos con Caracas, que adornan su vitrina: 1962-63 (.400), 1963-64 (.351), 1967-68 (.395) y 1970-71 (.379)

Tercero en llegar al millar Davalillo fue el tercero de nueve bateadores que han logrado reunir al menos mil imparables en la historia de la LVBP. Luis “Camaleón” García y Teolindo Acosta se inscribieron antes que el nativo de Cabimas en el exclusivo club, al cual ingresaron posteriormente César Tovar, Robert Pérez, Luis Sojo, Tomás Pérez, José Castillo y René Reyes.

De los ocho acompañantes de Vitico en esta lista, Robert Pérez es el que más se le acerca en hits. El artillero guayanés disparó 1.372 incogibles en 27 temporadas, dio 123 hits en tres certámenes menos que Vitico.

MLB y México Davalillo también paseó su talento por las Grandes Ligas y en el exigente circuito de México.

En MLB jugó por espacio de 16 años con Indios (1963-68), Angelinos (1968-69), Cardenales (1969-70), Piratas (1971-73), Atléticos (1973-74) y Dodgers (1977-80). En 1458 juegos dejó línea ofensiva de .279/.515/.364 con 36 jonrones, 329 carreras remocadas y 125 robos, asistió a cuatro Series Mundiales y fue campeón con Pittsburgh (1971) y Oakland (1973).

En la liga azteca jugó seis campañas con Cafeteros de Córdoba (1974-75), Pericos de Puebla (1976) y Rieleros de Aguascalientes (1977, 1980-81). En 677 juegos de eliminatoria dejó .357 de average vitalicio. Se coronó campeón bate con .384 (de 516-198) en su primera temporada con el club hidrocálido.